Gobernanza y planificación con la comunidad: la lección urbana que Ñuble 250 recogió en su Séptimo Cabildo Técnico

El Parque Urbano de la Universidad del Bío-Bío mostró cómo gobernanza, participación y sustentabilidad pueden orientar proyectos públicos. Profesionales municipales conocieron el proceso encabezado por el académico Sergio Baeriswyl en Concepción. La jornada también revisó el primer ciclo del sistema de reportabilidad de iniciativas de Ñuble 250 del Gobierno Regional de Ñuble.
Un parque puede reparar desigualdades en el acceso a la ciudad, conectar barrios y hacer parte a sus habitantes de las decisiones que lo definen. Esa idea atravesó el Séptimo Cabildo Técnico de Ñuble 250 del Gobierno Regional de Ñuble, dedicado a la dimensión Bienestar, donde una experiencia de Concepción abrió preguntas para la planificación urbana de las comunas de la región.
En el salón Próceres del Gobierno Regional se reunieron 30 profesionales de 13 municipios de la región. El doctor Sergio Baeriswyl Rada, académico de la Universidad del Bío-Bío (UBB), Premio Nacional de Urbanismo y expresidente del Consejo Nacional de Desarrollo Urbano, expuso el Parque Urbano que dirige y se proyecta en el campus de esa casa de estudios en Concepción: infraestructura pública, integradora y sostenible.
Abrió la jornada el gobernador regional (s) Alejandro Aguilera, quien destacó el acople de la actividad con los objetivos de Ñuble 250, en particular la promoción de conversaciones relevantes y el intercambio de experiencias valiosas del mundo público y privado. Igualmente, y acorde con la contingencia climática que vivió la zona central del país, Aguilera resaltó la importancia de fortalecer el conocimiento regional en materia de planificación urbana y resiliencia ante catástrofes naturales.
En un contexto de acceso desigual a espacios públicos de calidad, el proyecto Parque Urbano de la UBB busca aportar democratización urbana al sector Collao y a Concepción, en general. Se articula con la movilidad, los flujos peatonales y el transporte para ser un conector urbano, no un destino aislado.
El paisajismo dialoga con la matriz ecológica metropolitana —ríos, humedales y cerros— y con la flora nativa. Baeriswyl también abordó el desafío del mantenimiento a largo plazo, que el proyecto enfrenta con criterios de eficiencia energética, bajo consumo hídrico y durabilidad de los materiales.
El eje de su exposición fue la gobernanza y la participación: el diseño incorporó expectativas, necesidades e identidad de estudiantes, académicos, funcionarios y vecinos. La comunidad no solo conoció una propuesta definida; participó en construirla.
“Para tratar de hacer alguna transformación a escala de ciudad o de barrio es muy importante tener gobernanza”, planteó Baeriswyl. Se trata, explicó, del compromiso de varias autoridades en torno a objetivos comunes, junto con la incorporación de las comunidades locales. La aspiración es que las personas se apropien del proyecto, lo cuiden, lo defiendan y se sientan representadas en su resultado. En el caso del parque, señaló, pudieron codiseñar y ser “coautores” de la propuesta. Así, participación ciudadana y gobernanza dejan de ser conceptos separados y se convierten en condiciones para que una intervención urbana tenga legitimidad y arraigo.
Baeriswyl describió también una innovación metodológica: ampliar las formas de escucha. Junto a consejos, talleres y asambleas, emplearon concursos, encuestas, consultas y eventos, además de herramientas digitales. Las personas podían responder desde el teléfono o computador, o mediante papeletas; incluso opinaron sobre las propuestas arquitectónicas de los edificios.
“Hemos tenido una participación enorme de la comunidad, tomando permanentemente decisiones, y eso la comunidad lo agradece. Sentimos que está permanentemente acompañándonos”, relató. Su experiencia deja una lección para Ñuble: participar requiere mecanismos diversos y sostenidos que permitan que la opinión ciudadana incida en el diseño.
El costo total del proyecto Parque Urbano UBB Concepción es de aproximadamente 14 mil millones de pesos, financiados a través de un convenio de programación con el Gobierno Regional del Biobío que tiene una duración de 5 años.
Aprendizajes para las comunas
Álvaro Arcos Rivera, profesional de SECPLAN de Quillón, agradeció la coordinación de Ñuble 250 y la invitación a los municipios y organismos públicos. Valoró las consultas al expositor, que pueden enriquecer los proyectos y su gestión, así como conocer el estado de las iniciativas y el apoyo disponible para destrabar asuntos que los municipios no siempre pueden resolver por sí solos.
Isaac Peralta, de SECPLAN de Chillán Viejo, destacó los aprendizajes aplicables al desarrollo urbano y la planificación, y la experiencia de Baeriswyl en los mundos académico y público. También valoró la reportabilidad: la comuna expuso dos iniciativas pendientes de financiamiento y, según señaló, la herramienta ya contribuye a su seguimiento interno.
Rubén Sandoval, director de SECPLAN de Quirihue, resaltó la flexibilidad del modelo y sus tres pilares: gobernanza, participación comunitaria y sustentabilidad. Calificó la reportabilidad como una herramienta excelente y consideró un acierto que el gobernador Óscar Crisóstomo impulsara un equipo dedicado a los proyectos y la planificación. A su juicio, esa contraparte regional permite a los municipios exponer sus prioridades territoriales y vincularlas con las de la región.
Ñuble 250
La segunda parte de la jornada estuvo a cargo de Camila Flores Jungjohann, secretaria técnica de Ñuble 250, quien presentó el cierre del primer ciclo del sistema de reportabilidad: cifras generales, nudos de gestión y retroalimentación municipal. También se realizaron reuniones bilaterales, incluida una con Cobquecura, para abordar proyectos relevantes para esa comuna.
Flores explicó que, aunque el campus de la UBB tiene una escala mayor, sus procesos pueden entregar aprendizajes aplicables a Ñuble. Destacó la gobernanza, la inclusión comunitaria y la posibilidad de que los municipios desarrollen procesos digitales más abordables y de mayor alcance, pese a las limitaciones de algunos ámbitos sectoriales.
El Séptimo Cabildo Técnico de Ñuble 250 vinculó la reflexión urbana con el seguimiento de iniciativas. El Parque UBB mostró que el bienestar también se construye con espacios públicos accesibles, sostenibles y reconocidos por sus comunidades. El intercambio técnico, a su vez, destacó el valor de combinar escucha ciudadana, coordinación institucional y acompañamiento concreto a los proyectos.