Consejo Regional de Ñuble aprueba $650 millones en proyecto de liofilización para abrir el mercado chino a agricultores locales

La iniciativa, aprobada por unanimidad y que será ejecutada por la UBB, busca transformar la matriz exportadora de pequeñas pymes y productores locales, desarrollando la implementación y transferencia de programas de secado por liofilización de frutas para la obtención de un producto premium.
Gobernador Crisóstomo adelantó la creación de un “comité de seguimiento para verificar que cada peso invertido genere un impacto real en nuestra agricultura”.
El pleno del Consejo Regional de Ñuble aprobó por unanimidad la asignación de $650 millones a la Universidad del Bío-Bío (UBB) para la ejecución de un innovador proyecto de transferencia en liofilización de agroproductos. La iniciativa aborda un problema de la región en la alta dependencia de la venta de fruta fresca o congelada, formatos que suelen generar pérdidas postcosecha y acotadas posibilidades de margen comercial.
Frente a esta brecha, la liofilización —un proceso de deshidratación a baja temperatura— emerge como la alternativa para agregar valor en origen, reducir mermas y diversificar la oferta exportable. El proyecto contempla la instalación de un laboratorio en el Campus Fernando May de la UBB equipado con un liofilizador de 100 a 200 kilos, sistemas de calentamiento por radiación y cámaras de congelado a -60 °C.
El Gobernador Regional, Óscar Crisóstomo, resaltó la iniciativa y detalló que se trata de “un proyecto que trabajaremos en conjunto entre el Gobierno Regional, la UBB y agricultores de Ñuble para beneficiar a cerca de 50 productores y 30 empresas con perspectiva exportadora hacia China. Lo que hemos acordado también en el Consejo Regional es constituir un ‘comité de seguimiento’ para verificar que cada peso invertido genere un impacto real en la agricultura, encadenándose con otras iniciativas como el programa de fruticultura con el INIA. Nuestra responsabilidad es encadenar estas iniciativas para que generen crecimiento en Ñuble” puntualizó.
En tanto, el académico de la UBB y encargado del proyecto, Luis Segura Ponce, destacó que el objetivo fundamental es “fortalecer las capacidades técnicas, productivas y comerciales de pequeños productores y pymes frutícolas para avanzar hacia procesos de postcosecha con mayor valor agregado y una inserción más directa en mercados internacionales”.
Como parte de los resultados esperados, la Casa de Estudios busca validar un portafolio de productos liofilizados regionales —con especificaciones técnicas, ensayos de vida útil, packaging y documentación regulatoria—, además de capacitar a las empresas participantes en el diseño de una oferta exportable ajustada a los costos y normas del país asiático.
Alcance territorial y seguimiento
La iniciativa está dirigida a productores y pymes agroalimentarias situadas en comunas con marcada orientación frutícola, tales como Coihueco, San Carlos, Ñiquén, Chillán y San Nicolás. La intervención incluirá a 50 productores para el inicio del proceso de liofilización y gestión asociativa, así como capacitaciones directas y asistencia técnica especializada para 30 empresas con potencial exportador.
El proyecto no solo involucra la habilitación física de la planta piloto y la compra de materiales, insumos o reactivos, sino que se integrará con otras políticas de fomento regional ya en marcha.
El presidente de la comisión de Fomento Productivo, Dalibor Franulic, señaló estar “muy contento por las tres provincias de la región completa. Son más de 650 millones de pesos que serán ejecutados por la Universidad del Bío-Bío para la deshidratación de estos frutos y mejorar la exportación a China. Tuvimos una aprobación unánime por parte de todos los consejeros y del gobernador, así que estamos felices de poder ejecutar estos recursos que tanta falta hacen en estos tiempos”.
Entre las especies principales a procesar se encuentran frutos rojos como arándanos, frambuesas, frutillas, moras y cerezas, además de manzanas, peras y ciruelas. No obstante, el consejero y vicepresidente de la comisión de Fomento Productivo, Wilson Ponce manifestó su interés en ampliar el abanico a otras especies tradicionales de la zona.
“Este proyecto va a permitir diversificar productos y abrir nuevos mercados. El mercado chino es una gran oportunidad para los productores ligados al rubro frutícola. Le planteé a la universidad incorporar el fruto de la papaya, que se produce en Cobquecura, Quirihue y Coelemu, porque les podría dar nuevas oportunidades de desarrollo y mayores ingresos a sus productores. Es necesaria la vinculación de la universidad con los agricultores para ver lo que realmente necesitan y mejorar sus ingresos” indicó Ponce.