Ñuble 250 instala un sistema de reportabilidad para seguir 174 iniciativas y anticipar nudos críticos

Sábado, 29 de Agosto de 2026

La herramienta organiza la entrega periódica de información mediante formularios, recordatorios, contacto directo y un panel centralizado. Busca conocer a tiempo el estado de cada iniciativa, fortalecer la coordinación institucional y mejorar la toma de decisiones.

 Avanzar en una cartera regional de proyectos exige saber qué ha progresado, qué dificultad amenaza los plazos y dónde se necesita coordinar apoyos. Con ese criterio, el Departamento Ñuble 250 del Gobierno Regional creó un sistema de reportabilidad destinado a seguir las 174 iniciativas que integran este marco de trabajo.

La herramienta fue presentada en el Tercer Cabildo Ciudadano de Ñuble 250, donde también se informó que 24 iniciativas se encuentran completamente terminadas. El gobernador regional, Óscar Crisóstomo, destacó que el sistema integra las 174 iniciativas en un panel con reportabilidad cada 15 días y un seguimiento más detallado, para contribuir a ordenar la inversión pública y privada regional.

Jorge Navarrete, profesional del Departamento Ñuble 250 y responsable del desarrollo de esta herramienta, explicó que el modelo funciona como una cascada progresiva. El ciclo comienza en el Cabildo Técnico, considerado como día cero. Allí, la contraparte de cada proyecto informa su situación actual, el hito esperado a 2028 y los nudos críticos identificados, cuando corresponda. Si el reporte es satisfactorio, el proyecto queda en verde; si no se entrega o está incompleto, pasa a amarillo y se activa el seguimiento.

Durante los primeros 30 días se emplean medios digitales. Entre los días 5 y 7 se envía un formulario, con correos y recordatorios que pueden reforzarse por teléfono o mensajería. Si al día 14 no existe respuesta, comienza una segunda etapa. Desde el día 15 se remite un nuevo aviso y, si hay dificultades con el formato, se puede facilitar una planilla Excel para obtener información útil y comparable.

“Si al día 30 aún no hay respuesta, el contacto se vuelve directo. Entre los días 31 y 45, una llamada busca levantar el reporte oral de manera inmediata y cada intento queda documentado. Entre los días 46 y 60, se coordina una reunión o visita presencial con respaldo de las gestiones anteriores. Solo después de agotar esas instancias, un proyecto sin actualización pasa a rojo”, precisó el sociólogo.

Los antecedentes se integran en un panel de control centralizado. El semáforo facilita la lectura: verde significa reporte recibido; amarillo, seguimiento activo; y rojo, falta de respuesta después de la gestión presencial. El color no evalúa la calidad ni el avance físico: identifica el estado del reporte y focaliza la atención donde faltan datos.

El alcalde de El Carmen y presidente de la Asociación de Municipalidades Laja Diguillín, Renán Cabezas, valoró que “se esté haciendo seguimiento y se nos esté informando de este trabajo”. Su apreciación apunta a una condición central del sistema: la información debe circular para que la coordinación produzca resultados.

Claudio Álvarez, arquitecto del SERVIU y contraparte en los proyectos más importantes de esa entidad en la cartera Ñuble 250 valoró el seguimiento realizado y calificó como “excelente” la implementación de un sistema de reportabilidad que permita advertir nudos críticos y gestionar soluciones en tiempo real.

“El valor público de la herramienta radica en convertir datos dispersos en información oportuna. La reportabilidad permite advertir dificultades, mantener un monitoreo continuo y apoyar el trabajo colaborativo para destrabar procesos. Su efectividad dependerá de que cada contraparte informe con precisión y dentro de plazo: una responsabilidad compartida para que Ñuble 250 avance con mayor trazabilidad, transparencia y foco en resultados”, concluyó Camila Flores Jungjohann, secretaria técnica del Departamento Ñuble 250.

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